27 octubre, 2005
Mi mejor amante
Nunca me abandona, siempre está conmigo. En el trabajo, en la calle paseando, cuando estoy triste y sobre todo cuando estoy contenta. Me anima un montón, es como si fuese una droga. Tiene la capacidad de expresar por mí lo que quiero decir y cómo me siento. Con su aliento me eriza la piel y me hace llorar de emoción. Si pudiera la abrazaría y le contaría cómo la quiero. Pero, ella es mi voz y mi forma de expresión, mi amor y mi compañera en este viaje. Recuerdo su susurro en cada momento importante en mi vida y volver a escucharla me hace revivir cada instante. En mis momentos amargos también ha estado, apoyándome y haciéndome sentir un poco mejor. ¡Ay, señora!¡Si supieses cuantas veces me has ayudado y de qué pozos tan hondos me has elevado! ¡Cómo podría vivir sin tí! Qué pena ser analfabeta de tu verso y sólo poder sentirte y no poder crearte. Gracias, música.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
