La brisa en la cara y el olor a sal
La calma en las venas y el rumor del mar
Notar bajo mis pies la arena
La mente en blanco y serena
Respirar hondo y taparme ligeramente
Y sentir la piel erizada de repente.
Escuchar música y pasear
No pensar absolutamente en nada
Caminar junto a la orilla del mar
Y descansar mi agitada alma.
