10 julio, 2006
Hasta siempre
Me ha clavado un cuchillo, eso sí, de frente en el estómago. Me miraba fríamente mientras introducía lentamente en mis entrañas su hoja metálica. Al final sonrió y giró el cuchillo dentro de mí, justo para que ya no cierre la herida. Cuando me toqué la sangre, la miré y la reconocí. Siempre estuvo tan cerca de mí y tuvo que ser ella la que me diera el estoque. ¡Ciao bambina! Que tu conciencia te deje vivir con otro cadáver más en tu haber.
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