01 diciembre, 2005

Mi último día


El penúltimo día de estar trabajando en Barcelona, me fui de despedida por ahí con todos mis amigos. Montamos una cenita, me hicieron un montón de regalos y nos fuimos de fiesta a quemar las calles de Barcelona. Me lo pasé en grande. Me lo pasé tan bien que a las 7 de la mañana pensé ir a dormir porque claro, aún me quedaba un día más de trabajo. Total que yo entraba a las 9 a trabajar y ese día, me dio por ir a mi hora a la empresa. Así que habría dormido un total de una horita. Fantástico! Sobre todo pensando que a mí el alcohol me afecta un montón. Así que el último día era altamente inflamable. Creo que no pude fumar porque si no hubiese ardido en llamas. Me pegué 2 horas seguidas navegando por internet, tomando café, hablando con mis compañeros...todo menos trabajar. Todavía tenía que terminar una modificación en un enlace entre dos sistemas, que estaba hecho en java. Yo no tenía ni idea de java. A eso de las 11 de la mañana, se me ocurre una genial idea! Llamo a mi jefe que estaba en la planta de arriba y le digo:
“Oye mira, que he pensado que como hoy es mi último día y voy todavía borracha, que no voy a trabajar. Es que no me ha dado tiempo todavía a asimilar el alcohol y total, no me vais a echar, porque la que se va soy yo”
Mi jefe en ese momento era un pijo redomado de estos que miran por encima del hombro a sus superiores, cuando se han criado con menos dinero que ellos. Vamos, de cuna rica y muchos humos. De los que te sonríen mientras notas como te están clavando la daga por la espalda.
Por supuesto, me dijo que ni de coña. Que terminase inmediatamente el enlace. Que era cuestión de vida o muerte! Y claro, la muerta sería yo.
Así que como ese día estaba en plan relaciones públicas, me subí a hablar con Susana, una experta super friki en java. Le pregunté cómo hacerlo y no sólo me dijo como hacerlo, sino que me lo picó de arriba abajo en tres minutos, segundo arriba, segundo abajo. Vamos, que yo no le veía ni las manos sobre el teclado. Total de mi último día:
De 9 a 11: Café, navegar por internet...
De 11:01 a 11:09: Llamada telefónica a mi jefe
De 11:10 a 11:20: Subir las escaleras y búsqueda de Susana.
De 11:20 a 11:30: Comentarle mi problema con java
De 11:31 a 11:34: Esperar a que terminase de picar ella
De 11:35 a 11:45: Bajar las escaleras
De 11:46 al final de la jornada: Más café, más navegación por internet, mirar infojobs, más relaciones públicas....
Final de la jornada: Llamada a mi jefe para avisar que ya había terminado lo que me había pedido.Tiempo efectivo de trabajo: NADA DE NADA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Esque hay que ser subnormal para hacer trabajar a una persona que al dia siguiente se va, que fuerte!!

Sofía B. dijo...

Y lo qué te agotaste pensando cómo no hacer nada??

susej dijo...

Chica, vas para jefa, cundiste mucho, delegaste trabajo, tomaste un porrón de café...
está bien eso :D

Prich dijo...

lo importante no es saber hacer las cosas, sino tener el teléfono de los que saben hacerlas.

Je, je.

Pow dijo...

Recuerdo muchos días en Barcelona llegando a trabajar directos desde la cena... Debe ser costumbre allí :)

Raist dijo...

Tiene que ser una gozada eso de saber que te piras de un sitio...

elmasmalo dijo...

¡¡Coño, si eres funcionaria de la Universidad!! jejejeje

Buttercup dijo...

Supongo que el resto de días que estuviste allí no fueron iguales... ¡te merecíaas ese último día !